Los representantes de la SGAE suelen recaudar los derechos de autor directamente a las salas donde tienen lugar las actuaciones a menudo sin averiguar si los artistas programados (en este caso tu) son socios de la SGAE o no. Deja claro con una claúsula en el contracto con la sala/productora que nadie más que tu gestiona tus derechos de autor.
Es necesario para que el organizador se libre de pagar que le dejes una declaración firmada de tu no pertenencia a ninguna sociedad de gestión.
Si quieres puedes pactar diréctamente con la organización para que incluya un porcentaje en concepto de derechos de autor en tu contrato que te pagaría juntamente con el caché. Ten en cuenta que, por ejemplo, en un concierto la SGAE recauda un 10 % de la taquilla, pero tú puedes ofrecer al programador un porcentaje inferior para convencerlo y salir ambos beneficiados.